comenzar un nuevo año es un tanto complicado, más que complicado es raro. es finalizar una etapa. cada año es una diferente. uno suele sentir el deseo de renacer, intentar que el año que llega pase el nivel (por demás) del que se ha ido. a veces es mucho pedir. pero se siente que menos no se puede.
mi comienzo fue anormal. cargado de esos deseos de arder y surgir de las cenizas como un fénix. llena de energía, sintiéndome libre. salí disfrazada de mi misma y volví siendo aquello que había dejado de ser en un momento. esa faceta de mi que realmente es mi ser. ¿fui un extraño en alguna gran parte del tiempo del año que se fue? algo en mi cabeza me dice que si, algo me dice que no. quizás sean diversos grados que posee mi personalidad. soy yo misma, eso creo.
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